El Despertar llenó Vistalegre de ideas, cultura y conversación joven

FASE Fundación participó como coorganizador en un encuentro masivo que combinó pensamiento, música y una llamada a “despertar lo común”
19 de enero de 2026 por
FASE Fundación

El sábado 17 de enero de 2026, el Palacio de Vistalegre se convirtió en el escenario de un evento difícil de etiquetar. De hecho, esa fue una de sus claves: El Despertar se presentó más por lo que no era que por lo que era. No era un congreso, ni un festival, ni un espectáculo al uso. Tampoco una jornada ideológica. Y, sin embargo, el recinto se llenó.

 Un evento masivo que renunció a las etiquetas para centrarse en lo esencial: pensar, escuchar y dialogar

El arranque combinó recursos motivacionales, un canto coral y una puesta en escena que convirtió Vistalegre en un grito compartido. Pero, precisamente por ese arranque, el evento necesitaba una “obertura” que devolviera el silencio al auditorio.

Ahí apareció una figura que marcó el tono del encuentro: el sacerdote francés Jacques Philippe, que planteó un elogio del silencio “en un mundo con mucho ruido y mucha agitación”. Su intervención giró alrededor de una idea sencilla: el silencio no es vacío, sino un camino para reconciliarse con uno mismo, con los demás y con la propia historia.

Identidad, raíces y vínculo: la primera mesa redonda

Tras ese primer tramo, llegaron las mesas de conversación. La primera, centrada en la identidad, reunió a Jano García, Ana Iris Simón y Juan Soto Ivars.

En ese bloque, aparecieron temas que conectaron con el público: pertenencia, herencia cultural, raíces familiares y la sensación de vivir en un tiempo que empuja a la fragmentación. Entre anécdotas y referencias, se insistió en una idea que atravesó buena parte de la tarde: cuando hay vínculo directo, la tensión ideológica se desactiva.

Un momento simbólico llegó en el turno de preguntas, cuando el propio público rompió el “perímetro” inicial y forzó una transición: a partir de ahí, la conversación fue más explícita y menos contenida.

Trabajo, instituciones y precariedad: el segundo eje

La segunda mesa se movió hacia cuestiones muy generacionales: precariedad, dificultad para proyectar una vida estable, choque entre generaciones y tensión entre discursos que prometen “empoderar” mientras erosionan lo básico. Intervino Juan Manuel de Prada, que criticó esa aparente contradicción y la describió como una “engañifa”.

En este tramo también apareció el filósofo francés Fabrice Hadjadj, con una intervención que insistió en el sentido del esfuerzo y en la necesidad de que el trabajo sea algo más que un mecanismo de supervivencia.

Y, en uno de los momentos más enérgicos, Antonini de Jiménez lanzó un mensaje directo al público, animando a apostar por el emprendimiento y por una vida con ambición de impacto.

Cuando ya no parecía hacer falta explicar más, el evento eligió cerrar con imagen y música: sonó “Nessun dorma” mientras una pantalla gigante mostraba un amanecer. Un final que resumió bien el tono general del día: menos consigna, más símbolo.

FASE Fundación se sumó como coorganizador porque comparte la necesidad de crear espacios donde los jóvenes puedan pensar con libertad, construir vínculos y reforzar aquello que sostiene una sociedad sana: familia, comunidad y responsabilidad personal.

Actividad parcialmente subvencionada:


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