La familia, primer refugio de las víctimas del terrorismo

FASE Fundación celebró una jornada junto a APAVT y la Universidad Villanueva para reflexionar sobre el papel insustituible de la familia en el acompañamiento, la memoria y la reparación de las víctimas.
27 de abril de 2026 por
La familia, primer refugio de las víctimas del terrorismo
FASE Fundación

FASE Fundación celebró la jornada "La familia, clave en el apoyo a las víctimas", un encuentro marcado por la profundidad de los testimonios y la necesidad de mirar de frente una realidad que sigue presente: el impacto del terrorismo en las personas y en sus familias.

La intervención principal corrió a cargo de Vicente Grande, presidente de la Asociación de Veteranos del Ejército del Aire y del Espacio, vicepresidente y secretario de Relaciones Institucionales de Democracia y Concordia, secretario de Relaciones Institucionales del Sindicato Progresa, jefe de Servicio de Equipos de Escoltas en el País Vasco, vocal de la Asociación APAVT de Ayuda a las Víctimas y actualmente concejal portavoz del Partido Popular, quien centró su intervención en la importancia de no desdibujar la realidad de las víctimas.

"Detrás de cada atentado hay personas, familias y vidas que se rompen en segundos".

Grande recordó que el terrorismo no termina cuando finaliza el atentado, sino que sus efectos se prolongan durante años, incluso décadas. Subrayó además la importancia de mantener viva la memoria, no solo como recuerdo, sino como una responsabilidad social que contribuye a evitar el olvido y a fortalecer los valores democráticos.

Alejandro Canónico, director del Instituto de buen gobierno y calidad democrática de la Universidad Villanueva, destacó el papel de la familia como eje fundamental en la construcción de una sociedad con valores. Señaló la necesidad de seguir trabajando desde el ámbito académico para fortalecer la institución familiar y promover su presencia en las políticas públicas.

El evento continuó con las intervenciones de Rocío French y Aida de Vicente, que aportaron una mirada complementaria desde el ámbito jurídico y psicológico.

Rocío French, doctora en derecho de familia e interés del menor, puso el foco en el "derecho al cuidado", una dimensión poco desarrollada dentro de los derechos humanos, pero clave en la reparación de las víctimas. Subrayó que la familia puede actuar como puente entre las políticas públicas y el ámbito más íntimo de la persona.

Por su parte, Aida de Vicente, doctora en psicología y experta en intervención psicosocial en emergencias, explicó con claridad el impacto psicológico que tiene un atentado terrorista en las víctimas. Señaló cómo se rompe la sensación de seguridad, de control y de confianza en los demás, y cómo este impacto condiciona profundamente la vida posterior de la persona.

"La familia puede ser una herramienta decisiva en la recuperación, porque está presente de forma continua cuando todo lo demás desaparece".

Introdujo además el concepto de victimización secundaria, alertando de que el entorno —incluida la sociedad— puede agravar el sufrimiento si no actúa con sensibilidad. En este sentido, insistió en que el acompañamiento a las víctimas es una responsabilidad compartida.

El acto fue conducido por Alberto San Juan, director general de FASE Fundación, quien destacó el carácter humano del encuentro y la importancia de generar espacios de escucha y reflexión. En su intervención subrayó una idea que marcó toda la jornada: cuando desaparece la atención mediática, la familia permanece.

"Cuando ya no hay cámaras ni titulares, lo que queda es la familia".

Uno de los momentos más impactantes del encuentro fue la proyección de un vídeo con testimonios reales de víctimas y familiares. Sus palabras reflejaron el dolor que permanece con el paso del tiempo, la dificultad de reconstruir una vida normal y la necesidad de acompañamiento a largo plazo.

Durante el turno de preguntas se abordaron cuestiones especialmente relevantes como el perdón, la justicia y la transmisión de la memoria a las nuevas generaciones. Las intervenciones de víctimas presentes en la sala pusieron de manifiesto la complejidad de estas experiencias y la importancia de no banalizar el sufrimiento.

FASE Fundación agradece a APAVT, a la Universidad Villanueva, a los ponentes y, de manera especial, a las víctimas y sus familias su generosidad al compartir su experiencia. Su testimonio recuerda que la memoria, la dignidad y la justicia no pueden quedar en el olvido y que la familia sigue siendo el primer y más importante apoyo en los momentos más difíciles.

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