Las tertulias literarias de FASE Fundación, organizadas junto a la asociación Anclar, siguen consolidándose como un espacio vivo de encuentro en torno a la literatura, donde leer, pensar y escribir se convierten en una experiencia compartida.

En esta nueva sesión de "Cuéntame un cuento", guiada por Alicia Cristina Gutiérrez Vega, los participantes se adentraron en el universo de la narrativa breve a partir de la obra "Los niños tontos", de Ana María Matute. La lectura dio paso a un diálogo enriquecedor, donde cada uno pudo aportar su mirada, interpretar los textos y descubrir nuevas formas de acercarse a la literatura.
"La literatura se convierte en un espacio común donde cada voz suma y cada historia encuentra su lugar"
El momento clave llegó con la propuesta de escritura. Todos los asistentes trabajaron a partir de un personaje niño, manteniendo el hilo creativo iniciado con la obra de Matute. A partir de ahí, el azar entró en juego: un dado fue marcando profesiones, emociones y lugares, dando lugar a relatos únicos, inesperados y profundamente personales.

Durante la sesión, cada participante tuvo su tiempo para escribir, en un ambiente de concentración y libertad creativa. Tres de ellos se animaron a compartir sus textos en voz alta, mostrando la riqueza y diversidad de estilos: uno evocador y cercano al universo de Ana María Matute, otro con una estructura claramente cinematográfica, y un tercero de gran intensidad poética, con un cierre en círculo especialmente potente.
"Cuando se escribe en compañía, las historias crecen y el proceso se vuelve tan valioso como el resultado"
Esta tertulia no solo permitió desarrollar habilidades literarias, sino también generar un espacio de confianza donde compartir, escuchar y aprender unos de otros. Una propuesta cultural que conecta con la misión de FASE Fundación: acompañar a las personas en su crecimiento personal y en la búsqueda de sentido de la vida.

Durante la sesión tuvimos además una visita sorpresa muy especial: la de Ana Iris Simón, escritora y periodista, amiga de FASE Fundación, que quiso acercarse a compartir unos minutos con el grupo. Con cercanía y naturalidad, animó a los asistentes a seguir dedicando tiempo a la lectura y a la escritura, recordando la importancia de cultivar la imaginación y la mirada propia en medio del ritmo del día a día. Su presencia fue un regalo inesperado que enriqueció aún más la experiencia y dejó un recuerdo especialmente bonito entre todos los participantes.
Actividad subvencionada
